sábado 26 de septiembre de 2009

Para nada



Escribir para nada,
escribir para nadie;
emitir una señal
que jamás se escuchará
y que se va transmitiendo
entre las almas vacías
en una ciudad que asfixia
llena de pena y recuerdo.

Sentir como nadie siente,
sentirse como nadie quiere:
cuanto más dura es la vida
más abstracta es la sonrisa.

No quedaba más por llorar
o eso parecía,
borrachera de fracasos:
la pasión era mentira
y todas aquellas miradas
entre ojos verdes y marrones
se volvieron en seis horas
asesinas de ilusiones.

Resaca entre botellas
de desesperación:
los ojos irritados
y muerto el corazón.

lunes 13 de julio de 2009

Feliz Cumpleaños.



Siempre supe qué pensaba decir al escribir esto pero nunca supe cómo empezarlo. No se me olvida esa fecha, no se me olvidó jamás, no creas que has desaparecido de mi mente. Un año; un año inolvidable y ambos lo sabemos, pero donde planté el árbol que me protegería del fracaso creció un campo de mala hierba en el que sólo florecieron errores.

Quién sabe si de volver atrás en el tiempo habría seguido hasta el final en lugar de dejarme atrapar por el pánico. No intento excusarme, es imposible, pero tú siempre pensaste que todo fue mentira, que no sentía nada y Dios sabe que no fue así. Quise protegerte de una decisión que si tomabas, creía que te iba a hacer daño y acabé siendo yo el que te dañó en lo más profundo. No pasa un sólo día en el que no vengan a mi cabeza números, momentos, lugares, cualquier cosa que me recuerde ese año.

Yo entré en la Universidad y vi un mundo delante de mí que se abría de par en par y tenía que haber pensado que en ese mundo podría haber un sitio para ti también. Un alivio saber que yo también soy humano y cometo los mismos indeseables errores que mucha gente.
Un año después ya habías rehecho tu vida, y para nada me echabas de menos. Me olvidaste y cerraste esa herida que te dejé recordándome como una persona malvada. No me reservaste un hueco por si se me ocurría volver algún día... no te lo reprocho, lo entiendo.

Han pasado cuatro años y no olvido lo importante que eres, serías, y fuiste en mi vida como persona y no tengo reparo ni vergüenza en decir que te echo de menos. Ahora el miedo a cómo reaccionarías me impide intentar contactar contigo, por eso cuelgo estas palabras en algún lugar fuera de mí, ¡qué frío y fácil es hablar detrás de una pantalla...!



Allá donde estés, recuerda que no te olvido, amiga mía.


Fer
11 de julio de 2009


Ya ves que nunca dejé de tener un cuaderno donde escribirte.

jueves 18 de junio de 2009

El día menos pensado



He decidido volver a buscarte. Un día, el menos pensado, dejaré el miedo y la nostalgia atrás y volveré a por ti. Hasta ese día quiero que no pierdas la fé, que sepas que existo, que no estás sola, y que todo irá bien.

No creas que no te anhelo, no pasa un día que no recuerde ese sentimiento de encontrar la pieza que me falta, pero hoy no estás preparada. Tú tienes tu vida y yo la mía, tú quieres alejarte y yo prefiero no moverme. Tú elegiste la locura y yo la desesperación, y fracasé. Y lo sabes, de algún modo siempre supe que mis pensamientos te llegaban de alguna forma. Te quise explicar y me faltaron palabras, te quise proteger y te alejé más, te quise y volveré a querer, seguro.

La gente que lea esto no sabrá de quién hablo, no te preocupes, pero en realidad me gustaría explicar que cuando hablo de ti, hablo de un sentimiento, que es lo que eres. Me dirijo a ese sentimiento que encontré también el día menos pensado, y pasaron los meses, y mi vida te abrazó… Y luego te perdí, y me cambiaste por otro, y… te di a elegir… lo recordaré siempre.

Pero han pasado los años, y me siento preparado para volver a amar, me siento… con ganas de levantarme y gritar que estoy vivo, que me puede partir un rayo pero que no me quitará esta sensación de volver a la vida. Y el día menos pensado, como siempre… cruzaré otra vez esa laguna Estigia para llevarme conmigo el amor que alguien quiera ofrecerme. Hasta entonces, tú me odiarás y yo… te seguiré guardando muy adentro.

Escrito a S.

Ojalá leas esto para que sepas lo que se esconde más allá de lo que ambos creemos que pensamos.

viernes 15 de mayo de 2009

Tan rápido como puede.





"-Quiero eso. Lo quiero. He estado esperando para que ocurra, y... supongo que sólo... umm... estoy cansado de esperar. Y esto es todo lo que voy a decir sobre este tema.

-¿Sabes que una vez conseguí que no me pusiesen una multa por exceso de velocidad?

-¿De verdad?

-Iba demasiado rápido a casa de mis padres. Iba como a 90 en una carretera de campo, y me pararon. Entonces el oficial salió de su coche, se acercó fanfarroneando un poco y
dijo:

"Jovencita, te he estado esperando todo el día."

Entonces miré arriba hacia él y dije,

"Lo siento, oficial, vine tan rápido como pude".


-¿De verdad?

-No, es un viejo chiste. Sé que estás cansado de esperar, y quizás tengas que esperar un poco más, pero ella está en camino... y viene hacia aquí tan rápido como puede."

domingo 10 de mayo de 2009

Marinero



Destinos... caóticas carreteras entrecruzadas que a veces parecen atajos y otras no tener salida.

En un pequeño rincón del mundo, un Águila promete no dejarse capturar nunca y qué curiosa es la vida, días después se queda prendado de El Mar, y éste, provocando remolinos, desordena y cambia su vida de la noche a la mañana. Águila le ha prometido que siempre volará bajo para no alejarse de El Mar, y El Mar, deseoso de siquiera rozarle, se golpea contra las rocas para salpicarle.

No muy lejos de allí, una Palmera es plantada cerca de una Tabaiba. Al principio no confían uno en el otro, se disgustan, desconfían... pero pasan los días y allí siguen plantados uno cerca del otro. Con el paso del tiempo, se van entendiendo, aceptando, y aunque discuten más que hablan... no quieren moverse uno del otro.



En la otra punta del lugar, internado en lo profundo del monte vive un duende, uno como el de los cuentos, con sus picudas orejitas, un personajillo delicado y entrañable que juega a colarse por los rincones que encuentra divertidos y hace tiempo hasta que encuentre otros duendecillos que, como él, pasen los días recorriendo parajes donde poder pasar felizmente todos y cada uno de sus días.

Y luego está el marinero. Pasa los días viendo cómo cada amanecer un gran ave se pone en peligro volando bajo, cerca del mar. Paladea las tardes caminando entre palmeras y tabaibas, dejándose llevar por la fuerza que parecen contener dentro de sí, y cuando anochece, el marinero se refugia bajo un gran árbol delante del cuál más de una vez se ha asegurado a sí mismo haber visto un ser mínimo con orejas picudas dando pequeños saltos.
Cuando está a punto de salir el Sol, el marinero levanta como todos los días, baja la vereda dejando atrás el espeso monte, vuelve a rodear palmerales y tabaibales hasta que llega a la costa, moja sus pies en la orilla y ve un día más cómo aquella temeraria águila lucha contra el mar, y vuelve a pensar como cada sencillo día de su vida qué áve... qué mar... qué palmera o tabaiba está esperándole ...y qué duende decidirá su destino.

miércoles 22 de abril de 2009

Tiempo de Soleá



Rodeá de tanta gente y yo me siento tan sola, mi corazón es como una bomba, una bomba de relojería fina a punto de estallar.
Extranjera y con papela caducá, y es que no hay son ni guaguancó que me consuele, el tiempo es de soleá y a mi me duele.
Voy por la calle y escuchando los quejíos y el futuro en cada esquina pende de un hilo.

Y entre apretones de manos se juegan el destino de la Tierra y de los seres que en ella vivimos. No conocen el respeto, les sigue un oscuro sino, con lo linda que es la vida, ¿en qué la habéis convertido?

La situación tiene danger, mucho danger... siempre prisa por llegar a ninguna parte... La situación tiene danger, mucho danger, MUCHO DANGER.

Por la calle balas perdías, ¡críos y crías van! equilibrio en la cuerda floja, se me para la vida de ver tanto sufrimiento, de ver tanto delirio, a mi me quita el sentío, voy con el pecho partío.

Detrás de las cuatro paredes, por el callejón de atrás, soleás y martinetes, las cartas están marcás...
Detrás de las cuatro paredes, por el callejón de atrás, tiros y tiros van, tiros y tiros bang! bang!

Tiempo de Soleá, escrita por Marina, "La Canillas"

miércoles 15 de abril de 2009

Entre amigos



Pusimos la casa patas arriba nada más llegar: pensábamos quedarnos el fin de semana y haríamos de aquel espacio nuestro hogar durante las horas que estuviéramos. Casi sin descansar nos pusimos a hacer la cena, que nos llevó tiempo, entiendo a todo aquel que dijera que no me daba mucha prisa pelando papas pero después de aquello, se nos pasó muy rápido la espera entre cervezas, el humo de varios cigarros y hasta alguna que otra nube de golosina. Cenamos, algo silenciosos, era una especie de ceremonia amistosa con mucha hambre de por medio.

Seguimos bebiendo, seguimos fumando, seguimos riendo y contando mil cosas de mil temas de mil mundos hasta altísimas horas de la mañana. Desayunamos pizza y alcohol todavía en la noche y nada más salir el Sol, corrimos a escondernos cada uno en una habitación para despertarnos con unas mágicas “Buenas tardes!” que desayunamos a base de fríos colacaos. Almorzamos en la merienda y esta vez, mientras ellas cocinaban, nosotros poníamos relajantes canciones al son de una abrumadora resaca. Dormimos la siesta a las siete, ¿por qué no? y entre cabezada y cabezada más risas.

Retorcidos del cansancio y en voz baja para no despertar a los que continuaban durmiendo, planeábamos diversiones.

Veinticuatro horas viviendo entre amigos fuimos solitarios cómplices, fuimos libres.